Hoy he visto una de aquellas fotos en las que creí que era feliz. Entonces también todo el mundo creía que lo era y, sin embargo, hoy ya no podemos ni mirarnos a los ojos. Hoy no tenemos nada de qué hablar, ya no existe nada que podamos darnos y toda breve conversación se limita a esquivar lanzas afiladas con aversión y resentimiento. No sé dónde quedarían aquellas palabras eternas en las que me jurabas amor incondicional. No sé dónde estará hoy el simple eco del recuerdo de lo que un día compartimos (aunque no quieras llamarle amor). No sé cómo puedes esconder en ti mi presencia en tan recóndito lugar cuando siempre he sido yo quien ha intentado que sigas adelante siendo FELIZ. Mentiría si dijera que no me duele tu desprecio porque aún hoy (e incluso mañana….) seguirás formando parte de mi vida, y es una lástima que en lugar de besar el presente con gotas de satisfacción y tranquilidad, te empeñes en envolver cada término hacia mí con un papel brillante de hiel y desdén que haga remarcar bien tu clara indiferencia.
Hay silencios que aún duelen, pero hay otros que ya no. Tu frialdad se ha hecho habitual, al igual que la rabia que nace en mí cuando te escucho berrear barbaridades y me trago el deseo de escupirle a tus palabras algo más que el adjetivo ruin. Hay actos a los que aún hoy no doy crédito y por los que espero que mañana no tengas que llorar lágrimas de arrepentimiento cuando valores tus porqués; pero hay hechos para los que ni siquiera mañana podrás encontrarle una respuesta. Mi conciencia sigue estando más tranquila que nunca, mientras que los colmillos de tu razón se clavarán en tus sueños cuando te des cuenta que has dejado en el olvido el amor más incondicional que podrá pedirte nadie. Puede que sea mañana (hoy no) cuando te des cuenta que has marcado con un “no” la petición de cariño de tus genes ya en vida, cuando entiendas que nadie más que ella podrá llenarte ese vacío que colmas con los hijos de un extraño.
No lo hagas por mí, ni siquiera por lo que en su día decías quererme, no lo hagas por lo que pudimos ser sin llegar a serlo nunca, no lo hagas por ti aunque en el fondo lo necesites, hazlo por mi pequeña que te adora sin quererlo, que te necesita sin que tú lo admitas aunque lo sepas, que te añora y te lo dice mirándote a los ojos (las escasas veces que tiene la oportunidad) mientras tú sólo tienes como respuesta un…. “quizá mañana”. Sólo existe hoy, el mañana sabes que no sirve. Mañana no verás sus ojitos lagrimosos mientras te pregunta por qué no hoy. Mañana no necesitará ese abrazo que hoy le niegas. Mañana no querrá hablarte porque sus palabras quieren vivir hoy. Mañana ya será tarde para darte cuenta que hay cosas, sentimientos, vivencias, situaciones que nadie podrá pagarte con la más alta cifra o el más caro de los muebles. Ella no quiere sillas, ni siquiera sus juguetes. Hoy sólo quería verte, abrazarte, mientras hubiera cerrado los ojos para oler a su papá; sólo quiere disfrutar de esa personita que en su día le regaló la vida aunque hoy tenga mejores planes con quién disfrutarla.
Hoy es cuando puedes. Mañana, cuando quieras, será tarde para pedirle esos besos que ahora le niegas.
No te compares con nadie. Simplemente escucha lo que dice tu corazón y no a las voces de terceras personas que no calmarán tu conciencia cuando la verdad te asome a la mente; y no por mí, porque me has dejado sumamente claro el lugar que ocupo, o quizá ocupé desde siempre, sino porque ella se merece algo mejor de ti (mientras que ahora soy yo quien la colma con los besos y abrazos que tú nunca “puedes” regalarle, mientras le digo que para mí ella es lo primero en la vida, sin condiciones, sin excusas y sin terceros….).
Haz lo que dices antes de decir lo que no haces. La vida engloba muchos aspectos y la verdad siempre seguirá siendo verdad (ayer, hoy, mañana… y siempre).


5 comentarios:
Miro la imagen de perfil que tienes y no sè si tù eres la imagen, o ella es tú. Te lo digo con todo respeto.
Pues... no sabría qué decirte; pero más bien me decantaría por que ella soy yo.
Al menos, ahora sí.
;-)
Leo esto hoy. Y hoy, una vez más, me "retuerces" el corazón.
Hoy yo también me siento un poco culpable.
Gracias por abrirme los ojos una vez más.
W&S.
Ojalá el mundo pudiera ver las cosas como tú.
Gracias a ti siempre...
Tu niña.
Hay, cómo te entiendo.. hay...
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