Hace unos días imaginaba que, tal día como hoy, estaría hundida y sumergida en el más enorme desconsuelo. Sin embargo, no es así. Te vas sin más razón que tu amor y no negaré que gracias a tu decisión, mi corazón ha supurado lágrimas nuevas intentando silenciar así la eterna pregunta para la cual no preciso respuesta. Pero… hay algo dentro de mí que me hace saber que eres tú, aún y después de todo lo que sé.
Ninguna de las palabras que puedas encontrar para expresar algo que aún no sabes, puede hacer cambiar en mí la certeza de lo que eres. Eso sí… aunque tú me dejes romper mi promesa, esperaré a que seas tú mismo quien abras los ojos para que puedas verte desde los míos, teniendo así la certeza de que sigues siendo tú.
Yo tengo la seguridad de haber empezado algo que no termina aquí (esto sólo ha sido un capítulo; habrá más (y tú también lo verás)). De momento, esta parada me sirve para darte las gracias por cómo me siento a tu lado, por haberme cambiado tanto por dentro aunque tú ni siquiera lo sepas, por ofrecerme la oportunidad de dejar de tener miedo para entregarme íntegramente con todo lo que soy.
No puedo pedirle a la vida que me enseñe algo mejor que la plenitud y… como tengo la convicción de volver a reinar mi castillo envuelta entre tus brazos, tu princesa sólo espera ahora que ese corazoncito tuyo esté dispuesto a volar.
Pídele a tu alma un deseo.
Olvida el miedo y sonríe a la vida que te espera.
Simplemente cierra los ojos y siente… vuela.
Deja la mente abierta a la huella de tus sueños,
A los besos que constantemente deseas…
Ten siempre presente que tu felicidad es mi anhelo
Aunque para ello debiera renunciar a ser tu princesa.
Te quiero.
Ninguna de las palabras que puedas encontrar para expresar algo que aún no sabes, puede hacer cambiar en mí la certeza de lo que eres. Eso sí… aunque tú me dejes romper mi promesa, esperaré a que seas tú mismo quien abras los ojos para que puedas verte desde los míos, teniendo así la certeza de que sigues siendo tú.
Yo tengo la seguridad de haber empezado algo que no termina aquí (esto sólo ha sido un capítulo; habrá más (y tú también lo verás)). De momento, esta parada me sirve para darte las gracias por cómo me siento a tu lado, por haberme cambiado tanto por dentro aunque tú ni siquiera lo sepas, por ofrecerme la oportunidad de dejar de tener miedo para entregarme íntegramente con todo lo que soy.
No puedo pedirle a la vida que me enseñe algo mejor que la plenitud y… como tengo la convicción de volver a reinar mi castillo envuelta entre tus brazos, tu princesa sólo espera ahora que ese corazoncito tuyo esté dispuesto a volar.
Pídele a tu alma un deseo.
Olvida el miedo y sonríe a la vida que te espera.
Simplemente cierra los ojos y siente… vuela.
Deja la mente abierta a la huella de tus sueños,
A los besos que constantemente deseas…
Ten siempre presente que tu felicidad es mi anhelo
Aunque para ello debiera renunciar a ser tu princesa.
Te quiero.


2 comentarios:
ALGUNAS PERSONAS SE VAN Y A VECES NI ADIOS DICEN, DICHOSO QUIEN TIENE LA POSIBILIDAD DE CERRAR UN CIRCULO DE MUTUO ACUERDO. HOY ME SIENTO SUMERGIDO EN UN DESCONSUELO Y TE JURO QUE HE LUCHADO PARA SALIR A FLOTE PERO ME CUESTA TANTO HACERLO, SE FUE SIN DECIR ADIOS, SE FUE SIN DECIR POR QUE, SE FUE... SIMPLEMENTE SE FUE Y YA NO EXISTO.
UN ABRAZO ENORME...
A veces, aunque el círculo se cierre, tampoco es de mutuo acuerdo...
Saber que quieres, saber que esa otra persona lo desea y que hay un motivo que no se entiende ni se reconoce que no te deja seguir por la dirección que querrías...
Pero hay situaciones en la vida que no tienen un porqué, José Luis. Por más que nos empeñemos en buscarlo por todas partes, por más que deseemos encontrar uno que nos sirva para ayudarnos a afrontar la verdad, a veces las cosas simplemente "son" (aunque no nos encaje en nuestros planes).
Mizpah, JL.
Ya verás como sí...
;-)
Publicar un comentario en la entrada