Disfrutar de la fuerza y la belleza de la juventud porque, eso que ahora tienes, eso de lo que ahora tanto disfrutas y temes perder… llegará el día que ya no esté, y con ello, el resto de cosas que te hacían sentir. Eso sí… no te preocupes por el futuro, ni por buscar hoy un lugar para el mañana, porque el lugar al que correspondes ahora ya lo estás ocupando.
No te preocupes por problemas que sólo tendrán solución (si es que la tienen) el día que lleguen a existir. Ya sabes que los problemas realmente importantes en la vida son aquellos que llegan sin avisar, sin que ni siquiera hubieras parado a planteártelos antes y…. en el fondo, es HOY cuando te estás preocupando por aspectos de la vida que puede que ni llegues a vivir mañana. Tú ya tienes un lugar en el mundo y si te escuchas un poquito, incluso sabes hasta qué quieres conseguir (y con quién) en ese lugar. No temas admitir tus deseos. Uno siente lo que siente pero…. eso sí, no juegues con los sentimientos de los demás y no toleres que la gente juegue con los tuyos. Esa máxima es más fácil de aplicar en primera persona…. lo sé, pero en mi caso ya sabes que no me gusta juzgar los motivos de nadie para actuar como lo hace. Simplemente, intento que sus actos no me hagan demasiado daño.
Relájate…. déjate sentir y no tengas miedo a la vida. Ella sabe cuándo y por qué nos presenta a ciertas personas y ciertos momentos en el camino. En el fondo, sólo estás compitiendo contra ti mismo (aunque ya sabes que no siempre ganas…).
Guarda tus cartas de amor, aquellas que con toda la ilusión del mundo te escribe un corazón enamorado esperando simplemente imaginar tu sonrisa al abrir el buzón. Guarda en un pedacito de tu alma ese sentimiento que no espera nada a cambio y que se entrega incondicionalmente con la simple esperanza de ayudarte a ser un poquito más feliz porque no tienes que sentirte culpable si aún no has acertado a saber qué quieres de la vida, ni tan siquiera de mí…. Llegará el día en que te des cuenta que es más fácil de lo que parece. Simplemente bastaría con que cerraras los ojos y te dejaras sentir lo que gritan tus ganas.
Siempre optarás entre varias cosas en la vida, como todo el mundo. Pero… nunca sabes cuánto durará ninguna de ellas.
Juntos lo lograremos…. Yo sé que te han hecho daño pero estaré ahí esperándote, y estaré ahí sólo para ayudarte cada vez que pueda hacerlo.
Ojalá encuentres pronto ese lugar al que pertenecer….
Yo te sigo esperando aquí.


2 comentarios:
me recuerdas a Ronsard y el poema de la rosa...aún así la vida es fugacidad y recuerdos...besos.
Es bueno saber esperar pero solo lo justo... que no pase como a Penelopeç
Un placer leerte
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