
Podría hacerme tantas preguntas… que prefiero no preguntarme nada. Yo no tengo la respuesta a mis efímeras cuestiones y de nada serviría entonces romperme la cabeza haciendo cábalas de algo sobre lo que no es necesario pensar.
En realidad, no quiero ser yo quien busque respuestas a lo que no te pregunto ni tan siquiera a ti y... ¿sabes por qué? Porque no quiero esperar nada que no sea para mí.
Ahora mismo mi corazón me habla desde el lenguaje de la ilusión, desde un sueño que no sé si termino de entender aunque me susurra un “sí” desde allí a lo lejos, desde la inmensa esperanza de tenerte eternamente conmigo... Tengo a mi alma recordándote en cada rayo de sol de estos días casi tan maravillosos como tú, y sólo veo allí, en el horizonte de mi vida más inmediata, el deseo de volver a tenerte entre mis brazos mientras haces que te entregue todo lo que soy en cada una de tus caricias.
Por tanto, no tengo respuestas porque no me paro a buscarlas tampoco. Hoy por hoy estoy segura de que quiero seguir adelante. Quiero que entiendas que con cada uno de mis silencios te estoy demostrando cuánto me importas (incluso más que con mis palabras) y a pesar de lo que podría decir el mundo si supiera cómo y hacia dónde estoy yendo, yo podría caminar hoy contigo de la mano aunque no vea nada al final del camino. Lo importante es que voy contigo.
Es cierto que a veces siento la necesidad de expresar lo que siento cuando te miro, como también es cierto que suelo cerrar los ojos en la esperanza de que leas las raíces de mi corazón mientras yo sólo disfruto del instante que te tengo conmigo.
Así que, mientras se dé esa circunstancia en la que deje de existir el reloj por un momento, tu ausencia me está regalando horas en las que te recuerdo mientras abro mi alma en estas líneas para decirte todo sin hablar.
Ya tienes la llave que quieres.
Te estoy entregando todo cuanto tengo.
Haz buen uso de ella…
Yo no quiero preguntarme nada, no quiero esperar nada… sólo quiero creer que llegará el día en que sigas quedándote aquí y que tu ausencia no me regale horas para simplemente recordarte.


3 comentarios:
A veces recordar se nos hace mas sencillo que olvidarlo todo. Al menos te quedaste con un pedazito de memoria de lo q fueron.
Te dejo un abrazo.
Aún siguen siendo, trovadicto.
Y espero que lo sean por siempre.
Te dejo un abrazo de vuelta.
Tu blog está excelente, me encantaría enlazarte en mis sitios webs. Por mi parte te pediría un enlace hacia mis web y asi beneficiar ambos con mas visitas.
me respondes munekitacat@hotmail.com
besos
Catherine
Publicar un comentario en la entrada