Esta vez me he ido sin maletas, sin prisas, sin llantos... pero jamás había tenido tantas ganas de quedarme y de llevarme conmigo todo aquello que me resulta necesario en la vida.
¡¡Qué curioso!! No hay nada que eche de menos, nada que me resulte extraño, nada que al cerrar los ojos al dormir me falte cuando estoy a tu lado.
Siento que lo tengo TODO. Algunas de mis rutinas han cambiado y ni siquiera me he parado a pensar que no me resulta raro.
Sin embargo, no pasa ni una sola noche en la que, al recostarme sobre tu pecho, no me embarguen unos deseos irrefrenables de darle gracias a la vida por permitirme pasar un día más a tu lado.
Sigue existiendo esa necesidad imperiosa y constante en mí de dejarte patente que TE QUIERO de la manera más increíble que jamás hubiera pensado y quiero que tengas siempre presente en tu cabecita que estoy muy orgullosa de tenerte conmigo.
Sigue existiendo esa necesidad imperiosa y constante en mí de dejarte patente que TE QUIERO de la manera más increíble que jamás hubiera pensado y quiero que tengas siempre presente en tu cabecita que estoy muy orgullosa de tenerte conmigo.
Poder compartir los segundos, las horas, los días y en breve ya los meses contigo hace que viva constantemente en el paraíso.
Da igual que sea tu casa (o la mía), lo importante es que es nuestro hogar.



3 comentarios:
vivir en el paraíso.. lo mejor que me pasó...
^^
Porque a veces, un nombre te ilumina la mirada.
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